Cotton fields

John Fogerty

The Beach Boys

Charley Pride

The Highwaymen

Alberto Vasquez

Los perros de la vaquería

Los perros de la vaquería

A su izquierda Sin Chan, que se acompaña de su tato Ramiro. Ambos mastines del Pirineo, hijos de la Maggie y residentes en Juslibol. De profesión desconocida, gustan de ocupar su tiempo poniendo a prueba la paciencia del Santo Job zaragozano, o sea, del Gorgorón.

Cada noche pasean, corren y ladran a la luz de la linterna de mi compadre convenientemente sujetos a la bicicleta para evitar embarazos no deseados y conflictos con los moradores furtivos de la zona.

Ellos dos son los perros de la vaquería.

También se hacen llamar así mi compa el Jorge y la Esperanza, bajista de su grupo (ver Arcierzo Baby), que en esta ocasión se encarga de hacer voces, coros y tocar el piano además de encargarse de las cuatro cuerdas.

El Gorgo vuelve a la carga componiendo canciones que, como en él es habitual, aúnan la sencillez y la ternura más tierna. De acuerdo es mi mejor amigo, pero no pongo ni una letra de más. El Jorge y una guitarra son sinónimo de ahuyentar la tristeza, al menos la mía, y eso que como podréis comprobar las letras, también las de la Esperanza, son un poco modorras.

Se me hace corta Dulce agonía, la canción de Esperanza.

De En mi celda, he de decir que jugaba con ventaja porque ya la conocía, lo cual no hace que me mole menos ni que me haga menos ilusión verla en su space.

Al loro con el pedal steel, el piano, las guitarras y las voces. Si ya suenan así sin tomárselo apenas en serio, el día que dejen de ser tan hippies no quiero ni pensar la pasada que será escucharles.

Ya veis que no hace falta nacer en Texas para hacer buen Country Rock. El Ebro puede producir tan buena música como el Río Grande o el Mississippi.

En mi celda

Dulce agonía

Made in Spain (but i like it). Dinamita pa los pollos

Revival ochentero patrio en el Rocketón.

Traigo los dos y quizás más conocidos trabajos de Dinamita pa los pollos, banda vizcaína que comenzó su andadura en el 87 con la publicación de la cassette Bienvenidos al gallinero, publicada por la independiente Discos Suicidas.

En 1988 registran un mini Lp de seis canciones titulado No molestes a pa cuando esté trabajando, con la compañía GASA, donde rescatan cinco canciones del Bienvenidos al gallinero.

Al año siguiente entran a grabar Purita dinamita, producido por Paco Trinidad. Este álbum supuso la consagración de los Dinamita y asentaron la fama que habían adquirido con su primer LP.

El sonido de los Dinamita es característico e inconfundible. La voz de Javi Zaitegui, una suerte de imitador vasco de Elvis, con inflexiones de voz que señalan al Rey, aunque sin pretensiones y los coros de las Bloody Marys, en un rollico que mezcla el duduá y la frivolidad ochentera, le dan un sonido propio al grupo.

Canciones sencillas pero bien compuestas, en las que la guitarra y el talento de Roberto Mata llevan la voz cantante conformando un sonido peculiar que apunta al Country Rock y Rockabilly más sencillo. Todo ello con unas letras que mezclan las imágenes cowboy con un desparpajo muy adolescente.

Un grupo que dejó un buen puñado de buenas canciones, con las que disfrutas en la primera escucha, son una buena banda sonora para un día de fiesta.

El rollico cachondo de este grupo se ve en el vídeo que dejo, Pandilleros, en el que las Bloody Marys, salen sin micro, en lo que es un play back sin tapujos con los guitarristas tocando sin cables y sin amplis. Total ¿para qué disimular si todo el mundo sabe que nadie canta en directo en televisión?

Rock a bumba

Luz de luna

Toro mecánico

Billy Joe

Bourbon

Cantante de country

7 novias para 7 hermanos

Pandilleros

Calvin Russell. Acústico

Con Calvin Russell se cumple bien aquella máxima de que nadie es profeta en su tierra.

Nacido en la tierra que ha visto nacer a tantos grandes músicos, Austin (Texas), la vida de Russell durante mucho tiempo pareciera sacada de una road movie.

Adolescente problemático y asiduo de los correccionales, descubrió que al Sur del Río Grande la vida todavía puede resultar más complicada para quien camina por la vida como un outlaw.

Afortunadamente para él y para los amantes de la buena música popular americana, tras su paso por las cárceles mexicanas, su suerte cambió en forma de contrato discográfico.

Una vez más, la música y, concretamente el Rock and Roll, amanecen como redentores de almas perdidas. No obstante, la mala suerte es una compañera celosa y posesiva que ata y marca de cerca a quien elige para ella. Y, a veces, para dejarla atrás, es preciso poner kilómetros de por medio.

Calvin Russell, marchó a Europa donde ha consolidaddo su vida y su carrera.

Tras ese aspecto de forajido de western, se esconde un tipo capaz de hacer unas composiciones tiernas, no exentas de buenos deseos colectivos. Tras una vida ingrata no todo el mundo responde devolviendo buen rollo a sus congéneres.

Su último disco Unrepentant de 2007 nos trae, como es habitual en él, una música absolutamente enraizada en la mejor tradición americana, Rock and Roll, Country, Blues.

Un tipo curioso, sin duda, que merece que le prestéis unos cuantos minutos.

Las grabaciones que traigo hoy forman parte de un concierto, íntegramente acústico, de 2005 donde repasa tanto su obra, especalmente la de los 90’s y la de otros.

Que lo disfrutéis.

Wild, wild West

Oval Room

Crossroads

Rockin’ the Republicains

White rails

Common one

I want to change the world

One meatball

Freight train

Honky tonk woman

The Gougers… country, folk, americana

Los sidehill gougers son unos animales no más grandes que una cabra montesa que pertenecen a la mitología de la zona de las Montañas Rocosas, en el límite entre los USA y Canadá.

De esta leyenda toma su nombre The Gougers, conocidos como Sidehill Gougers en sus primeros trabajos. Son un grupo de Country Rock, Folk, Americana de Texas formada por Shane Walker en la voz principal, guitarra y armónica, Jamie Wilson en voces y guitarra acústica, Cody Foote al bajo y contrabajo y John Ross Silva en batería y percusiones.

Hasta la fecha han publicado cuatro trabajos. Además aparecen en un recopilatorio de música country y folk llamado Texas Unplugged vol. 2.

Los audios que traigo forman parte de un concierto de noviembre de 2005 en el que hacen un repaso a todos sus discos además de rendir homenaje a gente de la talla de Gram Parsons o Grateful Dead.

Runaway Scrape. 2003 Gone to speed. 2005

Bootlegs. Vol 1.  2007 A long day for the Weathervane. 2007

Texas Unplugged  2006

Take a look around

Ill made illusions

It’ll get better

The balad of the Mexican guardrail

Friend to the Devil (Grateful Dead)

Song for you. (Gram Parsons)

To mock a killing bird

Blackberry Smoke.

Con Blackberry Smoke inicio una serie de entradas dedicadas a valores actuales del Southern Rock.

A Blackberry Smoke le seguirán North Mississippi Allstars y Screamin’ Cheetah Wheelies. A todos ellos los he conocido por medio de los blogs amigos que quedan a la izquierda de la imagen y a los que hoy se suma Hell yeah. Un placer y un aporte inconmesurable a mi discografía rocker particular haberos conocido a todos.

El compañero Rockland definió el sonido de estos cuatro tipos como un cruce perfecto entre The Black Crowes, Buckcherry y Georgia Satellites. A mí me cuesta ver referencias al sonido de los hermanos Robinson en esta banda; más me inclinaría por la sencillez de los otros dos grupos. Una muy buena voz, sin llegar a los agudos de Josh Todd ni sus exageraciones, unos coros increíbles y unas guitarras que sí que funden muy bien el sonido de ambos grupos, quizá echándose en falta más ritmo boogie a lo Georgia Satellites .

En cualquier caso, en mi modesta opinión, musicalmente, Blackberry Smoke está muy por delante de estos dos otros conjuntos.

Esto si hablamos de su primer trabajo Bad luck, ain’t no crime. En las dos posteriores entregas, Memphis special bluegrass y New honky tonk bootlegs, el cambio de sonido es radical. Con los títulos de los discos ya nos podemos hacer una muy buena idea de por dónde van los tiros. Las guitarras eléctricas casi desaparecen, dejando que las acústicas se encarguen de todo. Pura country music, honky tonk, de guitarras muy rítmicas marcando los bajos de los acordes. Ocasionalmente, aparecen el slide y las guitarras eléctricas y dan lugar a un sonido más Country Rock. Las melodías vocales son sencillamente cojonudas, con una voz principal que se agrava un poco respecto al primer LP y con unos coros que se funden maravillosamente.

En los vídeos de las dos primeras canciones que dejo, desaparece el sonido acústico y lo que escuchamos es un tremendo Southern Rock, de raíces más rurales que dejan saborcillo Country pero con unos riffs que nos llevan a lo mejor de esta música. En ocasiones suena muy parecida a la guitarra de Dickie Betts en los Allman Brothers.

Blackberry Smoke son:

Charlie Starr. Voz y guitarras.

Paul Jackson. Guitarras y coros.

Richar Tyrner. Bajo y coros.

Brit Turner. Batería.

Song of a Bourbon

Memphis special

Sanctifield woman

Woodstock 69. La madre de todos los festivales (I)

El Festival que se celebró en Woodstock entre los días 15, 16 y 17 de agosto de 1969, no fue el primer gran Festival de música que se realizaba pero, sin duda, es el que quedará en los anales de la historia como el más grande e influyente.

De hecho cuando se rememora Woodstock, la conciencia va más allá de las guitarras que sonaron, de los grupos que pasaron o de los cientos de miles de personas que se congregaron. Woodstock trae a la mente, probablemente, la última gran escena colectiva de esperanza y sueño en un mundo diferente.

Quizá convenga repasar algunos hechos de la época.

El año anterior, 1968, conoce una serie de movilizaciones sociales sin parangón. Desde Ciudad de México, donde poco antes de los Juegos Olímpicos, una masacre de obreros y estudiantes recordaba que los amos del mundo no se detienen ante nada, hasta París y su efímera utopía de autogestión y democracia radical, pasando por Praga y su primavera desflorada o por una Italia en la que latían de forma visceral los dos extremos del arco político.

En los USA la cosa no estaba menos movida. Ese 1969 la CIA entra a saco contra los Panteras Negras llevándose por delante a sus principales dirigentes. A sangre y fuego. Sin cortarse ni una.

La Guerra de Vietnam, que se prolongaba desde finales de la década anterior, es fuertemente contestada entre la juventud estadounidense. Además, los veteranos que regresan y cuentan lo que allí sucede, a menudo reciben la incomprensión de una sociedad que no quería creer lo que sus militares estaban haciendo en el otro extremo del mundo.

Por último y no menos importante e íntimamente relacionado con todo lo anterior, hay que recordar a los hippies. Durante los últimos años 60’s surge este movimiento contracultural que habla de amor libre, paz, respeto a la naturaleza, derechos humanos, etc. La música fue el aglutinante perfecto para la extensión de los hippies. Y viceversa, sin este movimiento no se explicaría todo lo que musicalmente se hizo en aquella época.

El Festival de Woodstock parte, cómo no, de la idea de dos jóvenes hippies, Michael Lang y Artie Kornfield.

Lang había sido productor del Miami Pop Festival y manáger de un grupo llamdo Train. Por su parte Kornfield era Vicepresidente de Capitol Records. Se conocen por el interés del primero para que la discográfica fichase a su grupo y rápidamente surge la afinidad. En sus elucubracioens entre canutos, imaginan un Festival inmenso en la zona de Woodstock, lugar relativamente próximo a New York adonde se habían trasladado buena parte de los músicos del momento buscando la vuelta a los orígenes y la naturaleza. Jimi Hendrix, Janis Joplin, Bob Dylan, The Band, todos se habían instalado por la zona.

Tras contactar con dos jóvenes que parecían tener el dinero por castigo, John Roberts y Joel Rosenman, la cosa va cogiendo forma.

Como no podía ser menos, las dificultades surgieron desde el primer momento.

La ubicación original, Walkill, tuvo que ser descartada ante la animadversión de los lugareños que llegaron a amenazar de muerte al propietario de las tierras que se habían alquilado para el Festival. La idea de tener a medio millón de hippies en sus lindes durante tres días, no cuajó entre la población.

Finalmente se hizo en las tierras de un productor de leche y queso, Max Yasgur, quien vio como sus productos fueron boicoteados por ceder sus terrenos.

¿Y los grupos? Para captar  a los músicos pusieron anuncios en las revistas de vanguardia del momento y, contando como contaban con dinero de sobra, no fue complicado traer a la plana mayor de la música.

Éste es el impresionante cartel del Festival que aparece en la filmación:

Richie Havens Canned Heat

Joan Báez The Who

Sha- Na- Na Joe Cocker & The Greased Band

Country Joe & The Fish Arlo Guthrie

Crosby, Stills & Nash Ten years after

Jefferson Airplne Santana

Sly & The Family Stone Janis Joplin

Jimi Hendrix

Como anticipo a las grabaciones del documental, Woodstock, 3 días de Paz y Música, dejo dos vídeos de la actuación de la Creedence que no quedan reflejadas en la película y otros tantos de The Band.

Creedence Clearwater Revival in Woodstock

Creedence Clearwater Revival in Woodstock

The Band in Woodstock. Tears of rage

The Band in Woodstock. The Wheight