Cotton fields

John Fogerty

The Beach Boys

Charley Pride

The Highwaymen

Alberto Vasquez

Los tiempos están cambiando…

Dos meses en el pozo. Septiembre y octubre como metáfora del cambio de estación hacia el frío. Y bien frío. Sobre todo por dentro. Dando duro a una capacidad de resistencia debilitada ya de anteriores combates conmigo mismo. Una soga y muchos árboles que dibujan un pasaporte hacia la extinción del dolor.

Dos meses engañando a la amargura, al vacío y al olvido del respeto más elemental con letras y música.

El 22 del mes pasado me recogieron mis padres del pueblo y me trajeron a la ciudad. Dicen que no dormían. Que tenían pesadillas. Que ese encierro que me había autoimpuesto les agujereaba el corazón. Soy un consumado exportador de dolor.

Este mes zaragozano ha traído paz. Y un cumpeaños que no celebré, rompiendo una larga, larguísima tradición. De regalo un carnet de conducir y varios kilos de dignidad. Alguno más incluso de los que, literalmente, perdí durante los 60 días negros. Más negros que el corazón de un bandido.

E ilusión. Y esperanza. Y a mi gente. A la que nunca podré agradecer su incondicionalidad. Aunque creo que con verme así, esbozando una sonrisa marca de la casa, de las que no esconden tristeza alguna, de las que no son socarronas ni somardonas, de las de verdad, así empiezan a sentirse algo pagados y recompensados. Sólo un poco, claro. Y es normal.

No será suficiente con citarlos aquí, pero menos da una piedra.  A mis padres, cuyo amor y paciencia infinitos no dejan de asombrarme. A mis hermanos y a su prudencial distancia. Al Gorgo, porque no lleva mis apellidos pero es mi hermano. A la Flaca, porque con ella tengo una segunda madre y una segunda hermana. A las doñas del Casino, que sufrieron en silencio como las hemorroides mi retiro. Cambiaron el Hemoal por las cañas, pero no les quitó la preocupación. Al Javi, que me pintó la moto sabiendo que no iba a cobrar y sigue ahí, dispuesto  echar un cable cuando hace falta. A Álex quien me pregunta y da ánimo, desde donde quiera que esté. A Gloria, a quien hubiese preferido mostrar otra desnudez, pero está claro que la que vio es la más grande de todas. A Ana, porque no sólo me busca curro sino que se preocupa. Al Jose porque conmigo de cliente va a descubrir los secretos de los agujeros negros. Al Abelico, por lo mismo. A la Mary que desde el Sur no deja de mandarme cariño y Rock and Roll. A mis nuevos colegas de la blogosfera, por acordarse. Al Chencho y al Antoñico, porque sé que os habéis comido la cabeza por mi culpa.

Y a esos dos, a quienes no cito por no cagarme en su puta madre. No os nombro pero no olvido. Harry con vosotros hubiera montado una charanga en el detector de metales.

Una cosa es cierta. No tendré un fucking duro en el bolsillo, pero tengo un tesoro con vosotros que no cabe en isla ninguna. Gracias y disculpas a todos.

En el apartado audiovisual dejo tres vídeos del mayor poeta del Rock and Roll, quien no ha aparecido en exceso por estas páginas del Rocketón.

El primero de ellos corre a cargo de los hermanos Robinson con una versión de Forever young, que me ha estremecido como nunca habían hecho los Crowes.

El segundo es Shelter from the storm, que describe mejor que yo muchas de las cosas de estos días.

Y acabamos con The times they are changin’, porque así lo siento y, sobre todo, lo deseo.

Forever young. Bob Dylan. The Black Crowes cover

Que Dios te bendiga y te proteja siempre. Que tus deseos se hagan todos realidad. Que hagas siempre por otros y otros hagan por ti. Que construyas tu escalera a las estrellas y subas cada peldaño.
Que permanezcas por siempre joven.

Que crezcas para ser virtuoso, que crezcas para ser auténtico.
Que siempre conozcas la verdad y veas la luz que te rodea.
Que seas siempre valiente, seas firme y fuerte.
Que permanezcas por siempre joven.

Que tus manos siempre estén ocupadas, que tus pies siempre sean veloces.
Y que tengas una fuerte base para cuando el viento cambie de golpe.
Que tu corazón siempre esté alegre, que tu canción sea siempre cantada.
Que permanezcas por siempre joven.

Shelter from the storm. Bob Dylan

Fue en otra vida, una de sangre y sudor, cuando la oscuridad era una virtud y los caminos estaban anegados de lodo. Llegué desde tierra salvaje como una criatura vacía de forma. Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

Y si vuelvo a vivir algo así, puedes tenerlo claro, siempre daré lo mejor por ella, en eso doy mi palabra en un mundo con una muerte de ojos de acero y hombres que pelean para conseguir calor. Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

Ni una palabra se habló entre nosotros, había algún riesgo involucrado. Todo hasta ese momento se había dejado sin resolver. Trata de imaginarte un lugar donde siempre encontrarás seguridad y calor. Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

Estaba exhausto del agotamiento, enterrado en el granizo, envenenado en los arbustos y arrastrado en la polvareda, siendo cazado como un cocodrilo, devastado en el maíz. Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

De repente me volví y ella estaba parada ahí, con brazaletes de plata en sus muñecas y flores en su pelo. Caminó hacia mí con mucha gracia y tomó mi corona de espinas. Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

Ahora entre nosotros hay una pared, algo se ha perdido, di demasiadas cosas por supuestas. Por supuesto,  se me entrecruzaron las señales de sólo pensar que todo comenzó en una antigua mañana olvidada. Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

Bueno, el alguacil camina con aire severo sobre los clavos, el predicador cabalga por un monte pero nada importa realmente. Lo que vale es sólo la perdición y el enterrador tuerto sopla su inútil cuerno. Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

He escuchado a recién nacidos llorando a gritos como una paloma vestida de luto y a viejos de dientes rotos varados sin amor, ¿entiendo su pregunta, señor? ¿no hay esperanzas y sí hay desolación? Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

En un pequeño pueblo ubicado en una cima, se jugaban dinero por mis ropas. Regateé para salvarme y me dieron una dosis letal. Ofrecí mi inocencia y recibí como pago desdén. Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

Bueno, estoy viviendo en un país extranjero pero estoy obligado a cruzar la frontera. La belleza camina sobre el filo del borde, algún día la haré mía. Si tan sólo pudiera volver atrás el reloj a cuando Dios y ella nacieron. Pasa, me dijo ella, te cobijaré de la tormenta.

The times they are changin’. Bob Dylan

Venid, agrupaos a mi alrededor gentes que andáis errantes por cualquier lugar y admitid que las aguas a vuestro alrededor han crecido. Y aceptadlo, pues pronto estaréis calados hasta los huesos. Si según vosotros vuestra época merece ser salvada,  entonces mejor comenzad a nadar u os hundiréis como una piedra.  Porque los tiempos están cambiando.

Venid escritores y críticos que profetizáis con vuestra pluma y mantened vuestros ojos abiertos. La oportunidad no volverá a repetirse. Y no habléis demasiado pronto pues la rueda todavía está girando y no está diciendo a quién va a designar, pues el perdedor de ahora va a ganar luego.  Porque los tiempos están cambiando.

Venid senadores, congresistas. Por favor, haced caso de la llamada. No os quedéis en la puerta de entrada. No bloqueéis el vestíbulo pues va a dañarse aquél que se haya quedado atascado.  Hay una batalla afuera y está bramando.  Esto pronto sacudirá vuestras ventanas y hará retumbar vuestras paredes. Porque los tiempos están cambiando.

Venid madres y padres a lo largo y ancho de la tierra y no critiquéis lo que no podéis comprender. Vuestros hijos e hijas están fuera de vuestro control. Vuestro viejo camino se está haciendo viejo rápidamente. Por favor, apartaos del nuevo si no podéis echar una mano. Porque los tiempos están cambiando.

La línea está trazada. La maldición está echada. Quien es lento ahora después será rápido, igual que lo que ahora es presente luego será pasado. El orden se está desvaneciendo rápidamente y el primero ahora más tarde será el último. Porque los tiempos están cambiando.

Led Zeppelin. Live at Royal Albert Hall (1970)

Royal Albert Hall – January 9, 1970

-“We’re Gonna Groove” (King/Bethea) – 3:14
-“I Can’t Quit You Baby” (Dixon) – 6:25
-“Dazed and Confused” (Holmes) – 15:10
-“White Summer” (Graham) – 11:54
-“What Is and What Should Never Be” (Page/Plant) – 4:02
-“How Many More Times” (Page/Jones/Bonham) – 20:02
-“Moby Dick” (Bonham/Jones/Page) – 15:02
-“Whole Lotta Love” (Page/Bonham/Plant/Jones) – 6:03
-“Communication Breakdown” (Page/Jones/Bonham) – 3:40
-“C’mon Everybody” (Cochran) – 2:28
-“Something Else” (Cochran) – 2:02
-“Bring It on Home” (Page/Plant) – 7:33


Led Zeppelin Jazz

Como anticipo de una serie de entradas con actuaciones de Led Zeppelin, dejo esta curiosidad.

Es un concierto ofrecido por La Orquesta Nacional de Jazz de Francia con ocasión del aniversario de la Unión de Músicos de Jazz.

El repertorio es:

Black Dog

The Rain Song

Kashmir

Four Sticks

Sólo es eso, una curiosidad. No se me ha ido del todo la pinza todavía.

Deep Purple. Machine Head Live. Copenhage, 3 de enero de 1972

De Copenhage a México para dedicar esta entrada a Ignes, gran fan de los Purple.

Machine Head fue grabado en diciembre de 1971 y publicado en mayo del 72. Incluye el exitoso Smoke on the water.

Led Zeppelin. Danish TV 1969

Con apenas unos meses de vida y tras unas escasas 30 horas de grabación en estudio, Led Zeppelin se saca de la manga este pedazao de álbum que contiene canciones que están ya, por derecho propio, en la conciencia colectiva.

Dejo el vídeo de una actuación que hicieron ese mismo año 1969 en la televisión danesa.

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Setlist:

  • Communication Breakdown

  • Dazed and Confused

  • Babe I’m Gonna Leave You

  • How Many More Times

38 Special. Thirty Eight Special (1977)

El Rock and Roll ha dado lugar a interesantes emparejamientos y agrupaciones. Es curioso ver, por ejemplo, la historia de los Byrds, de dónde vienen y dónde acaban sus integrantes. O el desfile de enormes genios de la guitarra que pasaron por Yardbirds. O el desarrollo de los Small Faces hasta dar lugar a los Faces por un lado y a Humble Pie por otro.

Hoy me interesa la historia de los hermanos Van Zandt y especialmente la de Donnie y Johny. Juntos han grabado varios discos como Van Zandt. Johny pasa a ocupar el puesto de frontman en Lynyrd Skynird a la muerte de su hermano Ronnie. El mayor de los tres, quizá el más desconocido de todos, Donnie, formó en 1975 una banda que se llamó 38 Special.

De los más de diez trabajos que publicaron con distintas formaciones, los dos primeros son los que más me gustan. No es un secreto para quien lea el Rocketón que mis gustos van hacia la parte más clásica del Rock and Roll y, especialmente, hacia el Rock Sureño de los 70’s.

Bien pues estas premisas se cumplen a rajatabla en estos dos primeros trabajos de 38 Special. A partir de los 80’s el Hard Rock quitó frescura al Southern Rock; perdió mucho de las fuentes countries y bluesies que le caracterizaban e introdujo excesos de ritmos acelerados y, en general, le acercó al Heavy, género con el que nunca, nunca he podido y a estas alturas, a un día escaso de que me caigan 37 añazos, no creo que vaya a cambiar.

Hoy traigo el primer y homónimo disco de 38 Special, una joya del Southern Rock entendido de la manera que a mí más me mola. El Southern no deja de ser el Rock and Roll de toda la vida pasado por el filtro de Dixie y, por tanto, con la presencia de voces que apelan a lo mejor de la música negra, guitarras acústicas que recogen la mejor tradición del Country y unas enormes guitarras eléctricas que beben del blues.

Así lo veo yo; si juntáramos en un mismo grupo a gente que viniera del Soul, del Country, del Rock and Roll y del Blues, ¿qué nos daría? Algo parecido a lo que trae esta maravilla de disco.

Long time gone

Fly away

Around and around (Chuck Berry)

Play a simple song

Gipsy Belle

Four wheels

Tell everybody

Just hang on

I just wanna Rock and Roll